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Fundación para la Prevención de los Riesgos Laborales

EVALUACIÓN BURNOUT

Señor enfadado

1. Qué es (ver)

2. Efectos sobre salud (ver)


3. Diferencias con otros trastornos de origen psicosocial (ver)

1. Qué es

DEFINICIÓN

Es una patología derivada de la interacción del individuo con unas determinadas condiciones psicosociales del trabajo. Maslach lo define como "un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas".

Es preciso que en el desarrollo del trabajo se dé un intercambio relacional intenso y duradero de trabajador - cliente, trabajador-paciente o trabajador-usuario. Esta respuesta se da en trabajos de "servicios humanos" de ayuda como la enseñanza, los servicios sociales, los servicios sanitarios, etc.

SÍNTOMAS

Para caracterizar un Burnout, se deben  producir los siguientes  sentimientos o síntomas:

  1. Agotamiento emocional: Sensación de agotamiento: sensación de no poder da más de sí a nivel emocional.
  1. Despersonalización: Aparición de cinismo: actitud distante ante el trabajo, las personas objeto del mismo así como los compañeros/as de trabajo. Se produce un endurecimiento afectivo y sus conductas son vistas por los usuarios de manera deshumanizada.
  1. Baja realización personal en el trabajo: Sensación de ineficacia profesional: sensación de no hacer adecuadamente las tareas y ser incompetente en el trabajo.Los trabajadores se sienten descontentos consigo mismos e insatisfechos con sus resultados laborales.

El burnout  es un proceso que surge como consecuencia del estrés laboral crónico en el cual se combinan variables de carácter individual, social y organizacional. Se trata por tanto de un síndrome con connotaciones afectivas negativas que afecta a los trabajadores en distintos niveles (personal, social y laboral).

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2. Efectos sobre salud

El síndrome del quemado puede producir los siguientes efectos sobre las personas y su entorno laboral y social.

  1. Psicosomáticos:
  • Cansancio hasta el agotamiento y malestar general.
  • Fatiga crónica.
  • Alteraciones funcionales en casi todos los sistemas del organismo.
  • Dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso, molestias y dolores musculares, hipertensión, crisis de asma, etc.
  1. De conducta:
  • Conducta despersonalizada en la relación con los alumnos.
  • Abuso barbitúricos, estimulantes y otros tipos de sustancias (café, tabaco, alcohol, etc.).
  • Cambios bruscos de humor, incapacidad para vivir de forma relajada, incapacidad de concentración, superficialidad en el contacto con los demás, comportamientos de alto riesgo, aumento de conductas hiperactivas y agresivas.
  1. Emocionales:
  • Agotamiento emocional.
  • Distanciamiento afectivo como forma de autoprotección.
  • Ansiedad.
  • Sentimientos de culpabilidad, impaciencia e irritabilidad, baja tolerancia a la frustración, sentimiento de soledad, sentimiento de alienación, sentimientos de impotencia, desorientación, aburrimiento, vivencias de baja realización personal, sentimientos depresivos.
  1. Sociales y de relaciones interpersonales:
  • Actitudes negativas hacia la vida en general.
  • Disminución de la calidad de vida personal.
  • Aumento de los problemas de pareja y familiares.
  • Se tiende al aislamiento social.
  1. Sobre la organización
  • Disminución de la capacidad de trabajo.
  • Disminución  del compromiso.
  • Bajo rendimiento y menor eficacia.
  • Mayor absentismo y una mayor desmotivación, aumentan las rotaciones y los abandonos de la organización.
  • Resulta muy afectada la calidad del trabajo.

Aumento de los conflictos con padres y alumnos.

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3. Diferencias con otros trastornos de origen psicosocial

Mientras que el estrés hace referencia a procesos relativamente breves, el burnout es considerado la consecuencia de una situación prolongada de desajuste entre las demandas y los recursos laborales. Además, el burnout implica el desarrollo de actitudes negativas hacia el trabajo y el estrés no necesariamente. No obstante, tanto estrés como burnout son fruto de la falta de balance entre la demanda y la capacidad de respuesta del individuo considerándose una consecuencia emocionalmente negativa en el estado mental del trabajador.

Por otro lado, con respecto a la diferencia entre burnout y fatiga se ha señalado que la recuperación de la fatiga por parte del trabajador es relativamente rápida, mientras que la recuperación del burnout es mucho más lenta y costosa emocionalmente. Así, la fatiga se define como el resultado de la exposición a unas exigencias de trabajo durante un cierto tiempo. Se traduce en una alteración temporal de la eficiencia funcional mental y física de la persona y está en función de la actividad precedente. Es un mecanismo regulador del organismo en cuanto que es indicador de la necesidad de descanso para recuperar la capacidad habitual de respuesta. Puede ser de distinta intensidad, desde ligera hasta el agotamiento y se recupera con el descanso. La incidencia se da en el estado de alerta dándose una reducción en la capacidad de atención y concentración. Finalmente, la fatiga suele ir acompañada de sentimientos de competencia y realización personal, mientras que el burnout conlleva una auto-evaluación negativa y sentimiento de ineficacia laboral.

El burnout es consecuencia de la exposición a estresores laborales. Esta interacción del trabajador con unas determinadas condiciones laborales de riesgo puede provocar el síndrome, siendo, por tanto, una consecuencia sobre la salud en la persona que se deriva del trabajo.

Es preciso que en el desarrollo del trabajo se dé un intercambio relacional intenso y duradero de trabajador - cliente, trabajador-paciente o trabajador-usuario. Esta respuesta se caracteriza más en trabajos de "servicios humanos" de ayuda. No obstante, se ha identificado en otros profesionales como directivos, mandos intermedios, deportistas, entrenadores, etc.

La comunidad científica acepta conceptualmente el planteamiento empírico de la tridimensionalidad del síndrome (Maslach y Jackson, 1981), que se sintomatiza en cansancio emocional, despersonalización y reducida realización personal.

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